Al pensar en el tema de la axila, se me cruzó por la cabeza el tema que se visualiza recurrentemente en las imágenes de la crucificción. Y es allí donde siempre pensé en ese cuerpo desnudo, o semi-desnudo representado en esculturas y pinturas desde el comienzo de la cristiandad. Con una carga simbólica entre perversa, de dolor, sacrificio pero también erótico y sensual, de hecho visto en varias representaciones en poses muy sensuales ante las personas que se le postran a sus pies.

Es por eso que quise abordar el tema en ese tipo de representación, donde la persona que adora a este Cristo crucificado, se va acercando hasta poder beber desde la axila, la sangre que se va escurriendo por su brazo, llegando a un éxtasis de pasión, sensualidad, perversión, vampirismo y mística religiosa que se mezcla en esa axila.

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